Un domingo cualquiera

Por Gerardo Torres

(@G1Turf en Twitter)

 

Hay jornadas de muchos caballos que no aportan casi nada y las hay raquíticas que nos ponen a bailar. Fue el caso de la del último domingo, 22 de mayo, en el Hipódromo de la Zarzuela. Reunión más para aficionados que para jugadores. Rock’n’roll desde el minuto uno. Petra fue la solista del tema con el que se levantó el telón, a falta del retirado Sohrab (Havana Grey). Atendiendo a la carrera del debut, el Primer Paso, las cuentas le daban a la potra de Ángel Imaz para pelearle la victoria al de Reza Pazooki y para ganar con claridad en ausencia de éste, pero lo suyo fue una exhibición en toda regla, un derroche de facultades. Veremos en delante de qué estamos hablando, pero para ganar en 1.100 metros por quince cuerpos hay que galopar, y esta Petra lo hizo jugando y encendiendo nuestras ganas de verla en acción de nuevo y cuanto antes, que además estamos ante una perita en dulce, y rica-rica, que diría aquel. Petra es, por un lado, el séptimo ganador de Peinture Rose (Storm Cat), una hermana, entre otros, del crack Peintre Celebre (Nureyev) que ganó Listed en París en sus tiempos mozos y que es madre y abuela de negritas. Además, la polvorilla de Jean Pierre Joseph Dubois es hija de uno de los sementales de primera producción más esperados de esta temporada, el imponente Cracksman (Frankel), que había conocido su primer ganador, en Italia, justo el día anterior al del espectacular triunfo de Petra, que por tal motivo ha proporcionado a nuestras carreras más notoriedad en Europa que cualquier cosa que hayamos hecho desde los tiempos de Noozhoh Canarias (Caradak).

 

“¿Ha dicho usted Noozhoh Canarias?” Así es, pequeño saltamontes. Los hijos del fenómeno del Grupo Bolaños, estabulado ahora en los boxes asturianos de la Yeguada Rocío, ganan prácticamente todos los días, en todas las distancias y de todas las maneras. Si la victoria de Tritón la semana anterior nos dejó boquiabiertos, la de Bravo de este último domingo no merece menos respeto, y no sólo porque venciera a las manos, pasando a sus decentes rivales como postes y yéndose de ellos hasta la misma meta, sino porque ofreció ya un valor objetivo de buen caballo y la sensación que nos transmitió fue la de un atleta en progreso que aún tiene más que mejorar antes de llegar al pico de su rendimiento potencial. Poco comentario se puede hacer, salvo el que se refiere a la interrogante sobre el tiempo que realizó en la milla, ya que oficialmente hizo un registro fantástico, dos segundos inferior al que invirtieron los viejos en el Nertal, y sin embargo quienes acostumbran a cronometrar por su cuenta en La Zarzuela afirman que ellos le apuntaron tres segundos más que el hipódromo. Esto, sin tanta desviación, viene produciéndose sistemáticamente durante la primavera, y convendría corregirlo lo antes posible para que el dato vuelva a ser fiable y útil, tanto a profesionales como apostantes. El caso es que antes, el año pasado, Bravo se paraba cuando parecía dominador de sus carreras o capaz de disputarlas. Ahora viene de atrás, se mete entre caballos y sigue acelerando hasta la raya. ¿Dónde estará su techo? Lo veremos, pero me parece, insisto, que nadie me cogería ahora mismo una apuesta a que no vuelve a ganar en el año. El progreso del potro que entrena Guillermo Arizkorreta, por otro lado, le pone el foco encima a su madre, Vamos España, producto nacional por los cuatro costados que ganó nada menos que cinco carreras a dos años para el añorado Jesús Fernández Mur, que dio en el centro de la diana cuando decidió utilizar a Siyouni (Pivotal) antes de que el semental del Aga Khan asaltara el olimpo de la industria y se escapara completamente del alcance de los entusiastas criadores españoles.

Bravo y el equipo de la Yeguada Rocío (Foto: HZ)

El Teresa y el reprís de Hardpia

Cuatro yeguas comparecieron al Premio Teresa de este año. ¿Y para qué más? Yo prefiero siempre las carreras sin bultos sospechosos, la verdad. Cada uno en su sitio, por favor. Esperábamos una bonita carrera y, sin embargo, empezamos a disfrutar antes porque el paddock fue un espectáculo en sí mismo. Vimos varias yeguas muy mejoradas y de hecho creo que Hardpia (Cityscape), Navia (Lope de Vega) y Tarantela (Camelot) corrieron en su mejor franja de valor, lo que me lleva a pensar que este año van a superarse. No le contaremos mucho la performance a Maracay; la de Hardpia nos hace la boca agua. Con esa aceleración se puede soñar casi cualquier cosa, y ya sabemos que la de Valdeosera ya estaba muy muy cerquita del nivel “palabras mayores” al terminar la campaña pasada. Ojo.

La cuarta carrera era una segunda parte, vale, pero nos regaló una llegada preciosa y nos propuso la reivindicación de Sandro Tsereteli, exponente de la nueva generación de entrenadores, que está reclamando atención y protagonismo con gestiones realmente sobresalientes de sus pocos pupilos. Con Lady Red Moon ( Havana Gold) también ganó la jockey Cristina Hazen, otro nombre que trata de hacerse un hueco en esto y siempre es bueno para todos que aparezca gente capaz de competir y de luchar por ser alternativa.

El viejo Sir Percy (Mark of Esteem) ya no está para mucho brinco (tiene 19 años), pero el buen semental de Lanwades —todo un Derby winner, no se olvide— es un auténtico seguro de vida en España. Todos sus hijos ganan, prácticamente todos son buenos. Powerful Sole vino en su momento como presunto sprinter y pareció por un tiempo confirmarse como un buen caballito de primera parte, aunque algo irregular, pero desde el final del año pasado se ha situado en un rango de valores que roza el gran premio. Este triunfo inapelable en el Nertal, superando al buen Resacón —hijo de Medicean (Machiavellian), otro valor seguro en España—, le ha metido en el bolsillo el tícket para el Carudel. De la brujería de Óscar Anaya tenemos que hablar más pausadamente otro día…

Powerful Sole, ganando con Sousa el Nertal a Resacón (Foto: HZ)

La jornada terminó con el paseo esperado de Orbayo (Mastercraftsman) en la primera parte, repitiendo actuaciones, desquitándose de las contingencias de las dos anteriores y sirviendo el doblete a un Vaclav Janacek que está como más nos gusta verle y promete una Estadística divertida.

Sólo 42 pura sangres en los cajones de seis carreras. Media ridícula de siete. Pero hay veces que para qué más, oiga. Y en la distancia, además, vimos a El Guanche (Power) poner el sufijo SPA al frente de un Listed en Suecia. Todo en un domingo cualquiera. It’s only rock’n’roll but I like it.

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